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Principales desafíos del plástico: desde su creación al reciclaje

Actualizado: sep 25




Es indiscutible que el plástico tiene una gran importancia en los tiempos modernos. Está presente en nuestra vida diaria y garantiza la integridad y el transporte de nuestros alimentos.


En Chile, el consumo aparente total de resinas plásticas al año es de 990.000 toneladas. (ASIPLA, 2019) Pero, ¿lo estamos gestionando adecuadamente?


Sabemos que cerca del 41,3% de los envases y embalajes puestos en el mercado en Chile, están compuestos por plástico.


Sin embargo, hoy reciclamos solo el 4,5% de los residuos de plástico domiciliarios. (Pacto Chileno de los Plásticos, 2020)


Es decir, lo que hoy podría valorarse y transformarse en fuente de ingresos, se va a la basura y se convierte en otro serio problema: la contaminación de nuestro medio ambiente.


¿Por qué ocurre esto? ¿Podemos revertirlo?


Hoy podemos tomar acción para que la historia del plástico no siga así.


Son muchos los actores involucrados y corresponsables de la eliminación de los residuos: gobierno, empresas, consumidores, fabricantes de envases, envasadores, entre otros.


¡Sigue leyendo para conocer algunos de los principales desafíos en torno al plástico, desde su nacimiento hasta su correcto descarte!



¿Qué entendemos como ciclo de vida del plástico?


El ciclo de vida del plástico comienza en su concepción y finaliza en la disposición final, que puede ser a través de reciclaje, valorización energética, rellenos sanitarios, vertederos o incluso a basurales.


¿Uno de los mayores desafíos del plástico? Evitar que los envases de plástico que llegan hoy a nuestras manos sean descartados.



1. La producción del plástico


Foto: Freepik

El plástico es un material que pertenece a la clase de los polímeros, que puede obtenerse artificialmente a través de sustancias derivadas del petróleo o de fuentes renovables y está formado por largas cadenas moleculares. Es la forma en que se estructuran estas largas cadenas, a través de procesos químicos y reactivos, lo que dará más o menos resistencia al material a diferentes temperaturas, flexibilidad y rigidez.


Y como ya sabes, los diferentes tipos de plástico tienen una simbología específica que es posible que hayas visto en los envases.


¿El problema? la producción de plásticos en el mundo ha crecido cerca de 20 veces los últimos 50 años y, de continuar esta tendencia, se estima que para el año 2050 aumentaría 4 veces el volumen de su producción. (World Economic Forum, 2016)


Además, según el Breaking the Plastic Wave” del Pew Charitable Trusts y SYSTEMIQ, el volumen anual de plásticos que entran al océanos se triplicaría al año 2040, pasando de las 11 millones de toneladas anuales en 2016 a 29 millones de toneladas en 2040, lo cual confirma que al año 2050 podrían existir más plásticos que peces en el océano.




¿A qué se debe este rápido crecimiento en la producción de plástico?


Según el estudio Breaking the Plastic Wave” del Pew Charitable Trusts y SYSTEMIQ (2020), este escenario se ha impulsado por cuatro tendencias:

  1. Rápido crecimiento de la población

  2. Aumento del uso de plástico per cápita

  3. Cambios a materiales de bajo valor/difíciles de reciclar

  4. Crecimiento desproporcionado en mercados con bajas tasas de recolección


2. El diseño del producto, envase o empaque


El primer paso para sortear el escenario de bajas tasas de reciclaje, es diseñar envases, embalajes y productos de la forma más sostenible posible. Para eso podemos intentar responder algunas preguntas:


¿Este tipo de plástico es realmente reciclado por la industria?


Hablar con gestores de la región donde tu empresa comercializa puede ayudarte a comprender los tipos de plásticos más reciclados. Es importante verificar localmente, ya que el reciclaje de materiales varía según la región.


¿El diseño del embalaje favorecerá o dificultará el reciclaje del material?


Algunos objetos muy pequeños, como la bombilla de plástico, por ejemplo, no se reciben para el reciclaje, ya que es necesario acumular mucho y ocupan un área de la estructura, por un material que luego será poco valorado.




“La mejor manera de predecir el futuro, es diseñandolo”

Richard Buckminster


Es en la elección del tipo de material plástico que se utilizará para fabricar un producto o empaque donde tenemos uno de los mayores potenciales de optimización en toda la cadena, y mejor aún si este se fabrica con material reciclado.


Así, la optimización en esta etapa apunta no solo a un diseño inteligente sino a un tipo de plástico que posibilite que los envases desechados puedan volver a circular. Para ello es necesario que ambos extremos del ciclo de vida del plástico, empresas y gestores de reciclaje, dialoguen para crear envases más sostenibles.


El informe Breaking the Plastic Wave menciona la urgencia de repensar lo que se pone en el mercado, y al mismo tiempo aumentar rápidamente nuestra capacidad de mantenerlo en circulación después que se haya utilizado.


3. Consumo y descarte: uno de los cuellos de botella del reciclaje



Foto: Freepik

A pesar de la gran importancia del diseño inteligente del material y de los envases y productos de plástico, el consumo y la eliminación respetuosa con el medio ambiente también tiene un gran poder en el desarrollo de la cadena de reciclaje.


Gran parte del costo que implica el proceso de reciclaje, también se relaciona con el costo que implica la limpieza de los envases desechados. Por ello, es fundamental la educación ambiental, para con ello, concientizar a los consumidores de la forma correcta de descartar los residuos.


Todos los residuos inorgánicos, deben ser previamente enjuagados (para que no tengan restos de comida) y desechados en la recolección municipal o en los puntos limpios.


En este punto, entra en juego otro actor clave en el ciclo de vida del plástico: los municipios. Para lograr un avance significativo en las tasas de reciclaje del país es necesario que las municipalidades pongan a disposición la recolección en casa, gracias al aporte de los productores con la Ley REP.


¿La buena noticia? En Chile, se espera que el 80% de los hogares cuenten con recolección en los hogares al año 2040. La medida, quedará establecida en el Decreto de Envases y Embalajes de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (20.920), que contempla la recolección de residuos inorgánicos: vidrio, papel, plástico, cartón y metales.


Si tu ciudad aún no cuenta con esta estructura, es posible enviar materiales reciclables directamente a los gestores de reciclaje.


Pincha aquí para conocer gestores de reciclaje en tu región.


4. Fin de (primera) vida útil: ¿reciclaje, valorización, vertedero o relleno?


Al desechar un objeto, envase o embalaje hecho de plástico, estos pueden tener distintos destinos: pueden ir al reciclaje, a otro tipo de valorización, a rellenos sanitarios o, en el peor de los casos, pueden llegar a vertederos o basurales, si el municipio no cuenta con una estructura sanitaria adecuada para la ciudad.


Hoy, la cantidad de residuos plásticos con una disposición final inadecuada, supera por casi el doble a los residuos valorizados.


Según el último catastro realizado por la SUBDERE (2018), se registraron cerca de 38 basurales, 48 vertederos, y más de 50 sitios cerrados/abandonados en el país, 26 de ellos sin ningún plan de cierre.


Por otro lado, según la ONU, se estima que los basurales a cielo abierto serían responsables de cerca del 10% de los gases de efecto invernadero de la región de América Latina y El Caribe en 2025.


Ante este panorama, uno de los factores que podría ayudarnos a incentivar el reciclaje sería descentralizar la distribución actual de las plantas de reciclaje en el país, ya que se estima que un 64% de ellas, se concentran en la Región Metropolitana. Esto dificulta la recolección en el hogar a nivel nacional, debido al alto costo de transporte hasta una planta de reciclaje, y por ende, del precio de su gestión.


5. El desafío del reciclaje de los plásticos


Existen tres tipos de reciclaje de plásticos: mecánico, energético y químico.


El reciclaje mecánico de plásticos es la técnica más utilizada. Se basa en transformar un residuo en una materia prima útil para la fabricación de otro producto a través de fases como separación, lavado, secado, compactación, trituración, extrusión, peletización y suministro.


Cada material tiene su propia estructura molecular y, consecuentemente, tiene un comportamiento específico durante su reprocesamiento, que puede requerir una temperatura, tiempo, maquinaria y métodos diferentes. El proceso de reciclaje puede variar según el tipo de plástico.


Por ejemplo, los plásticos hidrófobos (que repelen el agua) pueden procesarse sin tratamiento previo. Sin embargo, los plásticos higroscópicos (que absorben la humedad) requieren un secado controlado antes de ser procesados. De lo contrario, puede ocurrir hidrólisis, que es la degradación del material en presencia de agua a altas temperaturas.


El PVC (policloruro de vinilo), a su vez, puede generar gases corrosivos para los equipos y maquinarias. Por estas y otras razones, conocer la parte química de los materiales es tan relevante para el reciclaje.


Cuando se trata de reciclaje mecánico, algunos plásticos no son reciclables.


A su vez, existen dos tipos principales de plásticos: termoplásticos y termoestables. Como sugiere su nombre, "termo" se refiere al calor y "plástico" significa capacidad de moldeo.


Los termoplásticos son materiales que adquieren movimiento y pueden 'fluir' fácilmente, es decir, adquieren su capacidad de moldeo una y otra vez.


Los termoestables son materiales que no “fluyen” bajo la acción del calor y por lo tanto no tienen la capacidad de volver a moldearse.


¿El desafío? Una gestión sostenible en todo el ciclo de la vida del plástico


Para mejorar las bajas cifras de reciclaje en Chile, es necesario que comencemos a mirar el ciclo de vida del plástico de manera integral, tomando en cuenta la responsabilidad de cada uno de los actores involucrados.


Solo así las empresas podrán empezar a repensar los tipos de plásticos y embalajes que utilizan para sus productos, el gobierno y municipios podrán incentivar más acciones de sensibilización ambiental y los consumidores podrán llevar a cabo el correcto descarte.


La colaboración de todos es lo que permitirá que avance el reciclaje y, en consecuencia, un menor uso de los recursos naturales para crear plásticos vírgenes.




“No existe una sola solución”

Fundación Ellen Mac Arthur



Nuestro futuro necesita de una economía circular.

Como ya has visto, este cambio de sistema ofrece beneficios económicos, ambientales y sociales.⁠


El llamado de Fundación Ellen Mac Arthur es embarcarnos hacia una economía circular integral y avanzar con urgencia en:


- Eliminar el plástico que no necesitamos ⁠

- Circular el plástico que necesitamos

- Innovar a una escala y velocidad sin precedentes


Si no actuamos, el volumen de plástico en el mercado seguirá en aumento, y así también aumentará la acumulación de residuos en rellenos sanitarios, en nuestro entorno y en el océano.


¿Qué tal si juntos revertimos las tasas de reciclaje del país?


¡Comienza aquí!





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